miércoles, febrero 13

Intensas presiones del Ministerio a los urgenciólogos para que desconvoquen la manifestación del sábado

· La Sociedad Española de Medicina de Urgencias (SEMES) y los sindicatos CESM y CCOO recuerdan que ese tipo de servicio existe en varios países de la Unión Europea

La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), que en la mañana de hoy hizo público en un encuentro con los medios de comunicación su determinación de manifestarse el sábado frente al Ministerio de Sanidad para echar en cara a la Administración el incumplimiento del compromiso (instado, por otra parte, por la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados) de crear la especialidad de Urgencias, ha estado recibiendo durante todo el día de hoy intensas presiones para que desista de llevar a cabo esta protesta, en la que están implicados los sindicatos CESM y CCOO como organizaciones legalmente autorizadas a convocarlo.

En vista de que la sociedad iba a dar el paso de anunciar la manifestación, el Ministerio propuso a primera hora de hoy a los miembros de su junta directiva mantener una reunión negociadora por la tarde, a la que SEMES acudió con la idea de acceder a no manifestarse sólo en el caso de que hubiera un nuevo compromiso por escrito que reflejase la voluntad firme de la Administración de retomar el proceso de creación de la especialidad. Sin embargo, y por lo que ha podido saber CESM, tal condición no se ha cumplido, aunque sí parece haber habido por parte del Ministerio una notable insistencia en valorar como inoportuna la manifestación ante la cercanía de las elecciones generales, acompañada de ciertas promesas de que la demanda de los urgenciólogos podría contemplarse en los futuros planes sobre troncalidad, lo cual no deja de ser una reiteración del mensaje oficial transmitido desde hace años.

Previamente, durante la rueda de prensa tanto SEMES como CESM y CCOO habían exigido la creación de la especialidad ante “el progresivo deterioro” de estos servicios por falta de personal y de recursos, así como un modo de cohesionar y coordinar esta actividad asistencial, pues, según palabras del secretario general de CESM, Carlos Amaya, que participó en el acto, la falta de una regulación efectiva que comience por los profesionales "está dando lugar a que cada comunidad autónoma organice estos departamentos hospitalarios según sus particulares criterios".
Por su parte, el presidente de la sociedad científica, Luis Jiménez Murillo, reclamó el compromiso público por parte del Ministerio de Sanidad y de todos los partidos políticos para que se cree la especialidad “cuanto antes”, como ya ocurre en varios países de la Unión Europea como el Reino Unido e Irlanda.

La medida serviría para paliar el “problema de saturación crónica” que sufren los servicios de urgencia hospitalarios, un hecho que, ha asegurado, no está causado por situaciones puntuales como la gripe y que ha ocasionado el cierre de algunas unidades por falta de personal cualificado.
SEMES acusó al Ministerio de Sanidad de ser el responsable máximo de la situación, porque existía ya una proposición no de ley aprobada por los partidos para instar al Gobierno a crear la especialidad vía MIR, pero la medida ha sido “aparcada” hasta después de las elecciones, señaló.
Otro de sus comentarios en que en la resolución del problema juegan en contra los “intereses corporativos” de otros colectivos profesionales, como los médicos de familia, los de medicina interna o los de cuidados intensivos, que se ven afectados por el desempleo y ven en urgencias “una salida profesional”.

“A estas especialidades no les interesa que se cree la especialidad porque en la actualidad cualquier médico recién licenciado puede trabajar en urgencias”, afirmó Jiménez.
En los servicios de urgencias hospitalarios existen entre un 30 y un 95% de médicos residentes de primer año, algo que repercute en la calidad de la atención médica. “En urgencias -comentó el presidente de SEMES - estos doctores pueden trabajar sin necesidad de estar tutelados como en otras especialidades”.

Según estimaciones de los propios profesionales, el déficit actual de médicos de urgencias en los hospitales españoles es de unos 2.000 profesionales, porque muchos de ellos no quieren trabajar en un ambiente de deterioro que incluye un alto estrés laboral y bajos salarios y piden el traslado a otros servicios o buscan empleo en extranjero.

publicado en cesm el 13-2-08

1 comentario:

julio dijo...

Buen post, mi padre es médico y ha pasado por lo mismo, estoy totalmente de acuerdo.